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Cantar de los Cantares

Supongamos que solo hubiese dicho:

Toma el control de tu vida, integra alimentos, plantas, y remedios naturales!

Ilustrado por: Esteban París

Si no es por mis hijos, creo que pude haber muerto de tristeza. Llevaba a cuestas un maletincito con lo indispensable para sostenerme. Terminar con estas mujeres pronunciando el nombre de sus esposos sin miedo, levantando la foto, fue maravilloso. El miedo y el sufrimiento en tierra ajena son otra historia: El que robara o armara chismes y peleas era castigado por la guerrilla: El viaje de bus en bus hasta Antioquia fue una pesadilla. La llegada fue agreste.

La vida iba en marcha, hasta que los paramilitares y la guerrilla reforzaron el cobro de vacunas. Mientras tanto, al menos, pueden trabajar, estudiar y tener acceso a un servicio de salud. Partieron a Francia a inicios del 83, antes de la toma del Palacio de Justicia. Persiguieron a mi familia y a gente cercana a mis padres.

Como muchos herederos del exilio, no apoya emocionalmente a ninguno de los dos equipos: Para Gabriela, verse forzada a huir de su tierra no significa dejar de ser parte de ella: Volver a Francia, no lo sabe. Refugiados, los rostros que no le duelen a Colombia. Dijo Dios a Jacob: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.

Y le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: Ahora bien, los hijos de Israel fueron doce: Los hijos de Raquel: Los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Y los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram. Estos son los hijos de Seir horeo, moradores de aquella tierra: Y estos fueron los hijos de Ezer: Y estos fueron los jefes de los horeos: Y los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de Israel, fueron estos: Esta es la historia de la familia de Jacob: Le respondieron sus hermanos: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem: E Israel le dijo: Y dijeron el uno al otro: Y estaba en Quezib cuando lo dio a luz.

Y se fue Tamar, y estuvo en casa de su padre. Y fue dado aviso a Tamar, diciendo: Y ellos le dijeron: Sacadla, y sea quemada. Me acuerdo hoy de mis faltas.

Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas;. Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Haced esto, y vivid: Yo temo a Dios.

Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia. Y dijo a sus hermanos: Y nosotros le dijimos: Entonces su padre Jacob les dijo: El hambre era grande en la tierra;. Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento.

Si enviares a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento. Y le declaramos conforme a estas palabras. Haced venir a vuestro hermano? Y se inclinaron, e hicieron reverencia. Llena de alimento los costales de estos varones, cuanto puedan llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal.

Y ellos le respondieron: Nunca tal hagan tus siervos. Nunca yo tal haga. Y dijiste a tus siervos: Y dijo nuestro padre: Volved a comprarnos un poco de alimento. Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Haced salir de mi presencia a todos. Y ellos se acercaron. Daos prisa, id a mi padre y decidle: Di a tus hermanos: Y le dieron las nuevas, diciendo: Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus hijos: Los hijos de Isacar: Los hijos de Gad: Y los hijos de Aser: Los hijos de Raquel, mujer de Jacob: Estos fueron los hijos de Raquel, que nacieron a Jacob; por todas catorce personas.

Los hijos de Dan: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem. Todas las personas que vinieron con Jacob a Egipto, procedentes de sus lomos, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis. Todas las personas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta. Tu padre y tus hermanos han venido a ti. Y al pueblo lo hizo pasar a las ciudades, desde un extremo al otro del territorio de Egipto.

Te ruego que no me entierres en Egipto. Y se le hizo saber a Jacob, diciendo: Mas su padre no quiso, y dijo: Porque en su furor mataron hombres, Y en su temeridad desjarretaron toros.

Maldito su furor, que fue fiero; Y su ira, que fue dura. Sus ojos, rojos del vino, Y sus dientes blancos de la leche. Isacar, asno fuerte Que se recuesta entre los apriscos;. Le causaron amargura, Le asaetearon, Y le aborrecieron los arqueros;.

Mas su arco se mantuvo poderoso, Y los brazos de sus manos se fortalecieron Por las manos del Fuerte de Jacob Por el nombre del Pastor, la Roca de Israel ,. Yo voy a ser reunido con mi pueblo. Mi padre me hizo jurar, diciendo: En el libro hay Cuentos en prosa y seis composiciones en verso. Y justo es que confesemos que los dichos pensamientos no son ni muy edificantes ni muy consoladores. No es menester acudir a sabios profundos: Prescinden de lo trascendente y de lo sobrenatural para no calentarse la cabeza ni perder el tiempo en balde.

La molicie y el regalo de la vida moderna los han hecho muy descontentadizos. Se ve en todo faltas, y no se dice lo que dicen que dijo Dios:

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